martes, 17 de agosto de 2010
DOBLEEFECTO
A veces prorrumpo despacio
Y el espacio me crea de forma oscilante.
Al entrar, salir me urge.
Al morir, nacer me urge.
El camino de la inmortalidad perpetua
Está al final del trayecto ovárico,
Al final de la resbaladera de esencias.
Está donde pernocta mi mano cuando
Agradece el milagro.
Leo Salas Z.
domingo, 15 de agosto de 2010
Extracto de Houellebec
“El placer sexual no sólo era superior, en refinamiento y en violencia, a todos los demás placeres que la vida podía deparar; no sólo era el único placer que no va acompañado de ningún daño para el organismo, sino que, por el contrario contribuye a mantener su máximo nivel de fuerza y de vitalidad; en realidad, era el único placer, el único objetivo de la existencia humana, y todos los demás placeres –ya estuvieran asociados a la buena comida, al tabaco, al alcohol o a las drogas- no eran sino compensaciones irrisorias y desesperadas, minisuicidios que no tenían el valor de presentarse con su nombre, intentos de destruir más de prisa un cuerpo que ya no tenía a su alcance el placer único. La vida humana, por lo tanto, estaba organizada de forma terriblemente sencilla…”
sábado, 14 de agosto de 2010
De otra vida
Te vi, y fue como verte por primera vez.
y al cabello largo y claro, con el que juegas en las mañanas, como estas, a hacerte un bigote, también lo vi.
y a las piernas, tan desnudas como la desnudez, las vi. "Das más dicha que el tiempo" te dije.
Y al acercarme más, vi que debajo de aquella mini falda no había más que la provocación que nos arroja al vicio a los hombres, y a unas cuantas mujeres; había un animal más vivo que nosotros dos, que todo el mundo, esperando al asecho, disimulado por una sombra rizada....
aquella noche, al igual que todas las anteriores, hice el amor dentro del sol.
Leo Salas Z.
y al cabello largo y claro, con el que juegas en las mañanas, como estas, a hacerte un bigote, también lo vi.
y a las piernas, tan desnudas como la desnudez, las vi. "Das más dicha que el tiempo"
Y al acercarme más, vi que debajo de aquella mini falda no había más que la provocación que nos arroja al vicio a los hombres, y a unas cuantas mujeres; había un animal más vivo que nosotros dos, que todo el mundo, esperando al asecho, disimulado por una sombra rizada....
aquella noche, al igual que todas las anteriores, hice el amor dentro del sol.
Leo Salas Z.
viernes, 6 de agosto de 2010
Arrullado por el ventilador de la Computadora

El mundo se disuelve en manos de quien lo acaricia,
es la ilusión material de lo inexistente,
la Gran Broma que simplifica mucho la vida,
pero también la expande infinitamente.
Me explico:
Pedazo de materia húmeda y caliente (hasta aquí, bien podría ser una vagina)
que se derrama en sal, agua y a veces semen.
Redes de cables eléctricos (pocas veces he sentido electricidad en mí cuerpo)
magnetismo inconsciente de Mirlos, mujeres, chicles, bla bla bla, etc.
De pronto, en el ápice del último tecleo, aparece una idea vaga,
una idea inspirada por el tlac tlac tlac del teclado.
Amo escribir en hojas y a mano, en paredes, a mano, en árboles, a mano, en piedras, ..., en cuerpos, ... ..., pero no en teclados.
Volviendo a la idea de un mundo que ostenta ser un lugar que mantiene "Vida",
ésta no me la creo. Y basta con el espejo.
La resignificación de vida, entra en juego::
No conocí ser más muerto, que aquél que mira detrás del espejo.
En la soledad se pueden reafirmar muchas cosas, menos la existencia.
Preciosa soledad que nos esconde y defiende del mundo.
Mi soledad es trascendente, nace en el lugar donde estoy sentado, como un círculo aislante en el suelo, de pronto se expande hacia arriba, formando una columna que crece, y en segundos llega al borde infinito del universo y se sigue expandiendo sincronizado con él, mi pequeña soledad, digo antes de saber que no hay regreso.
jueves, 8 de julio de 2010
Aviso
debido a la gran contaminación sensorial e inspiradora que me aqueja, (como un derrame de petroleo, matando todo) no voy a escribir nada por un tiempo hasta que..... bueno la cuestión es que subo poemas que me he encontrado, están buenos...
Tu Lengua
(Darío Jaramillo)
Tu lengua, tu sabia lengua que inventa mi piel,
tu lengua de fuego que me incendia,
tu lengua que crea el instante de demencia,
el delirio del cuerpo enamorado,
tu lengua, látigo sagrado, brasa dulce,
invocación de los incendios que me saca de mí, que me transforma,
tu lengua de carne sin pudores,
tu lengua de entrega que me demanda todo, tu muy mía lengua,
tu bella lengua que electriza mis labios,
que vuelve tuyo mi cuerpo por ti purificado,
tu lengua que me explora y me descubre,
tu hermosa lengua que también sabe decir que me ama.
Tu lengua, tu sabia lengua que inventa mi piel,
tu lengua de fuego que me incendia,
tu lengua que crea el instante de demencia,
el delirio del cuerpo enamorado,
tu lengua, látigo sagrado, brasa dulce,
invocación de los incendios que me saca de mí, que me transforma,
tu lengua de carne sin pudores,
tu lengua de entrega que me demanda todo, tu muy mía lengua,
tu bella lengua que electriza mis labios,
que vuelve tuyo mi cuerpo por ti purificado,
tu lengua que me explora y me descubre,
tu hermosa lengua que también sabe decir que me ama.
“Nuestros Cuerpos una Pista”
Sergio Mondragón
mi lengua lista para escurrirse entre tus piernas
tus piernas atroces
mis dedos hábiles para penetrar todos tus orificios
tus orificios pozos en los que abrevo sin saciarme
mi uña para rascarte la cuerda del alma
mis dedos que te irritan la brasa al rojo vivo
mis dientes que te roen
mis manos que recorren salvajes precipicios
mientras crujes mientras te deshaces arqueas
tus senos montañas propicias a la meditación
tu espalda planicie hecha para perderme
la salvaje desolación de mi nariz oliendo
tu jugo tu aceite tu vinagre
el olor de tu brea cruda
tu boca que sangra
tu pezón que se torna de hierro entre mis labios
tus labios enormes en donde guardo mi secreto de carne
tu entrada lóbrega negra y roja
carne abierta hacia el misterio
de la tierra y el agua
(una criatura de lodo nadando en la nata de tu sexo)
tu vientre que hace olas playas en las que canto
tu cintura tu ombligo cisterna de perlas
tus axilas pastizales en donde abrevo sin ojos
tus rodillas al aire
tus nalgas al aire
tu jadeo de pez tus rugidos de leona
tus ojos en blanco
el agua salada de tu cuerpo
nuestros cuerpos fuentes de placer y de tormento
el abrazo que nos quiebra tus garras en mi espalda
mi caída de bruces sobre la cal encendida de mi lengua
en tu oreja tu estertor de ave que muere volando
todo esto para encontrar el principio del alma
mi lengua lista para escurrirse entre tus piernas
tus piernas atroces
mis dedos hábiles para penetrar todos tus orificios
tus orificios pozos en los que abrevo sin saciarme
mi uña para rascarte la cuerda del alma
mis dedos que te irritan la brasa al rojo vivo
mis dientes que te roen
mis manos que recorren salvajes precipicios
mientras crujes mientras te deshaces arqueas
tus senos montañas propicias a la meditación
tu espalda planicie hecha para perderme
la salvaje desolación de mi nariz oliendo
tu jugo tu aceite tu vinagre
el olor de tu brea cruda
tu boca que sangra
tu pezón que se torna de hierro entre mis labios
tus labios enormes en donde guardo mi secreto de carne
tu entrada lóbrega negra y roja
carne abierta hacia el misterio
de la tierra y el agua
(una criatura de lodo nadando en la nata de tu sexo)
tu vientre que hace olas playas en las que canto
tu cintura tu ombligo cisterna de perlas
tus axilas pastizales en donde abrevo sin ojos
tus rodillas al aire
tus nalgas al aire
tu jadeo de pez tus rugidos de leona
tus ojos en blanco
el agua salada de tu cuerpo
nuestros cuerpos fuentes de placer y de tormento
el abrazo que nos quiebra tus garras en mi espalda
mi caída de bruces sobre la cal encendida de mi lengua
en tu oreja tu estertor de ave que muere volando
todo esto para encontrar el principio del alma
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